Llegó el gran día. La promesa se ha cumplido y el Espíritu de Dios llega para quedarse y derramar sus siete dones entre los miembros de su Iglesia. La eucaristía del domingo era especial y no podía celebrarse de cualquier forma.
El coro lució sus mejores galas y los cantos fueron orquestados de la mejor forma posible.
Hubo incienso, ofrendas y tuvimos monaguillos.



Finalmente las hermanas nos invitaron a todos a unos ricos dulces y un delicioso café.
El coro lució sus mejores galas y los cantos fueron orquestados de la mejor forma posible.
J
Finalmente las hermanas nos invitaron a todos a unos ricos dulces y un delicioso café.
Hermoso blog, no sabia de su existencia; tienes razón la promesa se ha cumplido y hemos quedado llenos del Espíritu santo.
ResponderEliminarMuchas gracias por dejarme disfrutar de esta experiencia con vosotros .